domingo, 20 de octubre de 2013


CRISIS DEL IMPERIO ROMANO



Desde  el siglo III el imperio romano vivió crisis militares, políticas y económicas que pusieron en peligro su unidad.

LAS CAUSAS DE ESTAS CRISIS FUERON:

ü  El debilitamiento  del poder del emperador.
ü  El fortalecimiento del papel del ejército en las provincias.
ü  Las frecuentes guerras civiles promovidas por generales que aspiraban al poder, así como las dificultades económicas para pagar a los soldados.
ü  La continua presión de los pueblos germánicos por el norte y de los persas por el este.
ü  Disminución del número de esclavos por el fin de las conquistas incidió negativamente a las grandes propiedades rurales.

Todo ello influyó en el comercio que se vio afectado por la inseguridad, y los impuestos no fueron suficientes para cubrir los gastos militares del Estado. La vida se hizo más difícil y la población empezó a trasladarse al campo donde la subsistencia parecía más fácil. A este proceso se le conoce como ruralización.




DIVISIÓN DEL IMPERIO ROMANO





Roma dividió su imperio en dos: Imperio Romano de Occidente e Imperio romano de oriente.

Diocleciano ascendió al trono en 284, y ante la necesidad de regular el caos que reinaba en el Imperio, creó la forma de gobierno conocida como Tetrarquía (gobierno de 4 personas). La misma constaba de dos co-emperadores (Augustos), y debajo de ellos, dos vice-emperadores (Césares). Los Césares estaban sometidos a las órdenes de los Augustos, y los sucederían a su muerte. La tetrarquía no sobrevivió a la muerte de Diocleciano y nuevamente el caos y el descontento se hicieron presentes.