CRISIS DEL IMPERIO ROMANO
Desde el siglo III el imperio romano vivió crisis
militares, políticas y económicas que pusieron en peligro su unidad.
LAS CAUSAS DE ESTAS CRISIS
FUERON:
ü El
debilitamiento del poder del emperador.
ü El
fortalecimiento del papel del ejército en las provincias.
ü Las
frecuentes guerras civiles promovidas por generales que aspiraban al poder, así
como las dificultades económicas para pagar a los soldados.
ü La
continua presión de los pueblos germánicos por el norte y de los persas por el
este.
ü Disminución
del número de esclavos por el fin de las conquistas incidió negativamente a las
grandes propiedades rurales.
Todo ello influyó en el
comercio que se vio afectado por la inseguridad, y los impuestos no fueron
suficientes para cubrir los gastos militares del Estado. La vida se hizo más difícil
y la población empezó a trasladarse al campo donde la subsistencia parecía más
fácil. A este proceso se le conoce como ruralización.
DIVISIÓN
DEL IMPERIO ROMANO
Roma
dividió su imperio en dos: Imperio Romano de Occidente e Imperio romano de
oriente.
Diocleciano
ascendió al trono en 284, y ante la necesidad de regular el caos que reinaba en
el Imperio, creó la forma de gobierno conocida como Tetrarquía (gobierno de 4
personas). La misma constaba de dos co-emperadores (Augustos), y debajo de
ellos, dos vice-emperadores (Césares). Los Césares estaban sometidos a las
órdenes de los Augustos, y los sucederían a su muerte. La tetrarquía no
sobrevivió a la muerte de Diocleciano y nuevamente el caos y el descontento se
hicieron presentes.