jueves, 2 de enero de 2014

LA EDAD MEDIA Y EL FEUDALISMO

LA EDAD MEDIA


Es el periodo de la historia europea que inicia con  la desintegración del Imperio romano de Occidente, en el  siglo V o año 476  y termina en el siglo XV o año 1492 con el descubrimiento de América, o en 1453 con la caída del Imperio Bizantino.
La edad media se puede subdividir en dos etapas, a saber:

ALTA EDAD MEDIA
Esta empieza con la formación de los reinos germánicos ( francos, visigodos, vándalos... )  y va del siglo V al X

BAJA EDAD MEDIA

Va desde el  siglo  XI hasta el siglo XV y  comienza con la crisis del pueblo Árabe, acosado por invasiones de turcos y mongoles  y termina dividido en pequeños estados y  en crisis económica.




EL   IMPERIO    CAROLINGIO

 Después de  tres siglos de  la desintegración del Imperio  Romano de occidente, Carlomagno reunificó parte de ese territorio bajo el poder de los francos, uno de los pueblos bárbaros que se asentó sobre la Galia,  Carlomagno era  nieto de Carlos Martel e hijo de Pipino el Breve,  fue coronado emperador  por el papa en el año 800 tras la muerte de Pipino su padre, su dominio abarcó la mayor parte de Europa donde implantó y defendió la cristiandad.
El imperio Carolingio comprendía Francia, Alemania, Austria, Holanda, Bélgica y el  Norte de España.
Aquisgrán hoy conocida como Alemania fue la sede del emperador Carlomagno, quien  reforzó el poder de su dinastía y a partir de  entonces se llamó la dinastía Carolingia.
Su reinado duró hasta su muerte en  el 814, durante ese tiempo  conquistó el norte de Italia, sometió a los pueblos germánicos y adquirió territorios pirenaicos. Su  único hijo vivo LUIS EL PIADOSO, fue su heredero quien gobernó desde el 814 hasta el 843 y con el cual comenzó la decadencia carolingia.
Los tres hijos de Luis el Piadoso (Carlos el Calvo, Luis el Germánico y Lotario) se enzarzaron en una guerra  tras la muerte de su padre, para conseguir el poder del imperio, en el 843 firmaron el tratado de Verdún dividiendo el imperio en tres partes, correspondiéndoles  una de ellas a cada hermano. Cada uno reinó sobre  su parte.  Al morir Lotario sus dos hermanos se repartieron su reino.
La debilidad de los reyes Carlos el Calvo y de Luis el germánico se hizo evidente y se vieron obligados a ceder gran parte de su autoridad a condes y marqueses para obtener su apoyo.


Archivo: Tratado de Verdun-es.svg


























EL FEUDALISMO

Tras la muerte de Carlomagno, la división y decadencia  del imperio Carolingio, se produjeron  invasiones   y ataques de diversos pueblos como los normandos, los búlgaros y los musulmanes. Ante la fragilidad de los nuevos monarcas, los condes los duques y los marqueses adquirieron cada vez mayor poder, lo cual era aprovechado por los campesinos y otros habitantes que acudían donde ellos para buscar protección de todo tipo de ataques e invasiones. Con el tiempo esta situación llevó a que se conformara una forma de organización económica, social y política conocida como  FEUDALISMO.

EL  FEUDO

Es la base principal del sistema feudal y, además, representa su unidad económica, política y social. Es la unidad económica, porque el feudo es el centro de la producción agrícola y artesanal. Es la unidad política, porque en cada feudo se ejercía la soberanía de un señor feudal, y a la vez, determinaba la jerarquía social, es decir, el lugar que se ocupaba en la sociedad;  señor feudal,  vasallo o siervo.
Es considerado un bien real (tierra) o derecho concedido por un señor a su vasallo, a cambio de servicios prestados.

En el imperio carolingio la sociedad era jerarquizada, de acuerdo a la posesión territorial, y había una relación entre Carlomagno y sus vasallos. El emperador distribuía beneficios a sus vasallos, a los que exigía no solo fidelidad militar, sino también la participación de hombres armados. El vasallo real podía repartir beneficios para obtener hombres armados, y debía cumplir sus deberes hacia el emperador. 

EL SEÑOR FEUDAL
Del siglo XI al XIII, el grupo social dominante era el de los señores feudales, amos de la tierra y de los campesinos. Pero eso no basta para definirlo; hay que tomar también su estructura interna, es decir, las jerarquías verticales, los lazos de dependencia y de servidumbre que existían entre los miembros. Además hay que recordar que estos señores son prácticamente guerreros y que su modo de vida, su mentalidad, sus valores se encontraban determinadas por esta función militar.
El es el dueño del feudo y reunía, adicionalmente, el derecho de soberanía en el feudo; el poder de los señores feudales estaba determinado por la posesión de la tierra y la jerarquía social en el sistema feudal. 
El señor feudal tenía la obligación de proteger a sus vasallos y siervos. Si el feudatario incumple sus compromisos, será siervo de la felonía (traición) y podrá ser privado del feudo y, a la inversa, una ofensa del señor le eximirá de sus obligaciones de fidelidad.









EL VASALLO

Es la persona que dependía de un gran señor feudal, a quien estaba obligado a darle fidelidad de apoyo militar. Debía cumplir con los siguientes deberes no agredir a su amo, no dañar sus bienes, no atentar contra la vida del señor, prestar ayuda militar y  vigilancia y prestamos,  secundar al señor en las funciones judiciales; a cambio, el vasallo recibía una parte de la tierra, o un cargo, que es conocido con el nombre de beneficio.
Si faltaba a la fidelidad podía perder este beneficio, la fidelidad era su obligación principal. Sus hijos podían ser educados en la corte señorial y educados en el arte militar. Debía ayudar a su señor en ciertos casos como: pagar el rescate cuando caía prisionero, y tenía que ayudarle cuando este peregrinase en tierra santa. También debía darle consejo, sobre todo cuando había que decidir algo importante. Si golpeaba al amo o violaba a la mujer del amo, el vasallo era acusado de felonía.







LAS   CRUZADAS

Las Cruzadas fueron una serie de guerras libradas entre los siglos XI hasta el XIII entre los ejércitos reunidos por los reinos cristianos de Europa y la mayor parte los ejércitos musulmanes del Asia menor y Mediterráneo oriental. Estas cruzadas de reconquista de Tierra Santa fueron bendecidas y, a menudo invocadas por el papado romano y motivados por una sensación de que era eminentemente religioso desalojar de la tierra donde nació, predicó y murió Jesucristo a la ocupación musulmana, se denominan "guerras de religión" a las Cruzadas.
Sin embargo, en realidad las Cruzadas tenían motivos eminentemente políticos y económicos dentro del mundo feudal de la Edad Media europea y bizantina, y como un fin práctico, la defensa de los cristianos en Tierra Santa contra los musulmanes. También son considerados por muchos historiadores como la respuesta del Cristianismo al yihad Islámico del siglo VII.

En 1076, los musulmanes habían capturado Jerusalén - El más santo de los santos lugares para los cristianos. Jesús había nacido en la cercana Belén y había pasado la mayor parte de su vida en Jerusalén donde fue crucificado. No había lugar más importante en la Tierra que Jerusalén para un verdadero cristiano razón por la cual los cristianos de Jerusalén la llamaron la "Ciudad de Dios".

Sin embargo, Jerusalén fue también muy importante para los musulmanes ya que allí se encuentra la Mezquita  de la Roca , también llamada la Mezquita de Omar o la Cúpula de la Roca que es uno de los lugares más sagrados de la religión islámica, por ser considerado el lugar desde el cual Mahoma el fundador de la fe musulmana,   ascendió al cielo. 



Por lo tanto los cristianos lucharon para recuperar la Tierra Santa (Jerusalén) mientras los musulmanes lucharon para mantenerla. Estas guerras iban a durar casi 200 años.

Para algunos historiadores, las Cruzadas fueron nueve para otros como Molinier  refiere solo ocho.

 - Cuatro a Palestina,
- dos a Egipto,
- una a Constantinopla y
- otra a África del Norte. 
MAPA DE LAS CRUZADAS













CAUSAS DE LAS CRUZADAS


Estas causas  no sólo las originaron  el fervor religioso de la época, sino también en la hostilidad creciente del Islamismo, en el deseo de los pontífices de extender la supremacía de la Iglesia católica sobre los dominios del Imperio Bizantino, en los maltratos que sufrían los peregrinos que iban a Tierra Santa para visitar los Santos Lugares, y en el espíritu aventurero de la sociedad feudal. 


Cuando en el año 1055,  los turcos  (selyúcidas) se establecieron en Asia Menor  destruyeron el Imperio Árabe de Bagdad y el acceso al Santo Sepulcro se hizo totalmente imposible para los peregrinos cristianos. 



El grito de la multitud se escuchó por toda Europa, y tanto los grandes señores como los siervos acudieron al llamado del papa Urbano II. Los caballeros aspiraban a combatir para salvar su alma y ganar algún principado, los grandes señores soñaban con  hacer fortuna en el Oriente, país de las riquezas, los siervos deseaban adquirir tierras y libertad. En el concilio de Clermont, ciudad situada en el centro de Francia, el papa Urbano II autorizó la Primera Cruzada, prometiendo el perdón de los pecados y la eterna bienaventuranza a todos cuantos participaran en la campaña. "Vosotros, los que habéis cometido fratricidio -decía el Santo Padre-, vosotros, los que habéis tomado las armas contra vuestros propios padres, vosotros, los que habéis matado por paga y habéis robado la propiedad ajena, vosotros, los que habéis arruinado viudas y huérfanos, buscad ahora la salvación en Jerusalén.” Si es que queréis a vuestras propias almas, libráos de la culpa de vuestros pecados, que así lo quiere Dios..." "¡Dios lo quiere! ¡Dios lo quiere!" -gritaron a una voz millares de hombres de todas las clases sociales, reuniéndose en torno del Papa, los participantes de la cruzada  en  señal de que tomaban parte en la campaña, recibían del papa cruces de paño rojo que luego fijaban en su hombro izquierdo.




La I cruzada (1095-1099) dirigida por Godofredo de Bouillon, Raimundo IV de Tolosa y Bohemundo I de Tarento culminó con la conquista de Jerusalén (1099), tras la toma de Nicea (1097) y Antioquia (1098), y la formación de los estados latinos en Tierra Santa: el reino de Jerusalén (1099), el principado de Antioquia (1098)y los condados de Edesa (1098) y Trípoli (1199).


La II Cruzada (1147-1149) predicada por San Bernardo de Clairvaux tras la toma de Edesa por los turcos, y dirigida por Luis VII de Francia y el emperador Conrado III, terminó con el fracasado asalto a Damasco (1148).


La III Cruzada (1189-1192) fue una consecuencia directa de la toma de Jerusalén (1187) por Saladino. Dirigida por Ricardo Corazón de Léon, Felipe II Augusto de Francia y Federico III de Alemania, no alcanzó sus objetivos, aunque Ricardo tomaría Chipre (1191) para cederla luego al Rey de Jerusalén, y junto a Felipe Augusto, Acre (1191)

La IV Cruzada (1202-1204), inspirada por Inocencio III ya contra Egipto, terminó desviándose hacia el Imperio Bizantino por la intervención de los venecianos, que la utilizaron en su propio beneficio Tras la toma y saqueo de Constantinopla (1204) se constituyó sobre el viejo Bizancio el Imperio Latino de Occidente, organizado feudalmente y con una autoridad muy débil. Desapareció en 1291 ante la reacción bizantina que constituyeron el llamado Imperio de Nicea, al tiempo que Génova sustituía a Venecia en el control del comercio bizantino.

La V (1217-1221) y la VII (1248-1254) Cruzadas, dirigidas por Andrés II de Hungría y Juan de Brienne, y Luis IX de Francia, respectivamente, tuvieron como objetivo el sultanato de Egipto y ambas terminaron en rotundos fracasos.

La VI Cruzada (1228-1229) fue la más extraña de todas, dirigida por un soberano excomulgado, Federico II de Alemania, alcanzó unos objetivos sorprendentes para la época: el condominio confesional de Jerusalén, Belén y Nazareth (1299), status que sin embargo duraría pocos años.


La VII Cruzada fue propuesta en el Concilio de Lyon (1245) por el papa Inocencio IV, con el fin de recobrar la ciudad de Jerusalén, que había sido conquistada por los turcos. El llamamiento del pontífice tuvo un eco muy débil en Europa. Sólo fue escuchado por Luis IX, rey de Francia, quien movilizó un gran ejército y marchó hacia Damieta que fue tomada. Después de algunos fracasos y epidemias que descorazonaron a los cruzados, Luis IX cayó prisionero y pudo recobrar su libertad mediante el pago de un millón de escudos y la evacuación de Damieta. El fracaso había sido completo. Una vez en Francia, el rey francés organizó la Octava Cruzada, esta vez dirigida contra Túnez

La VIII cruzada (1271) también fue iniciativa de Luis IX. Dirigida contra Túnez concluyó con la muerte de San Luis ante la ciudad sitiada.


EVALUANDO A LAS CRUZADAS

LAS CRUZADAS , consideradas desde el punto de vista militar, fueron un verdadero fracaso toda vez que los Santos Lugares que se querían conquistar para la Cristiandad, continuaron en poder de los musulmanes. Sin embargo, las consecuencias indirectas de ellas fueron importantes en todos los órdenes de la vida y contribuyeron a transformar la sociedad y el pensamiento europeo.

En el orden social y político ayudaron a la decadencia del Feudalismo; millares de señores murieron en las expediciones y los que consiguieron regresar quedaron empobrecidos, en incremento del poder real, que adquirió desde entonces una gran preponderancia sobre los nobles.

En el orden religioso contribuyeron a atenuar al fanatismo propio de la época y a crear cierta tolerancia, ya que los cruzados comprobaron que el infiel no era un hombre salvaje sino que en muchos aspectos vivía mejor que los europeos. En efecto, los orientales eran más civilizados en el orden científico y comercial que los cristianos, y éstos llevaron a sus tierras muchos conocimientos que fueron altamente beneficiosos: los damascos, telas brochadas, el terciopelo, los espejos, los vidrios artísticos, el papel, el azúcar de caña, el alcohol, etc., que en Europa sólo se conocían a través de los árabes españoles







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